Hoy hemos pasado el día en Vitoria. Me apetecía regresar a la ciudad que me ve con el buzo de currela durante la semana, pero esta vez, de turista, para disfrutar de su buen saber hacer en esto de venderse. Porque resulta muy agradable disfrutar del ambiente navideño que se respira ya, comenzando por sus mercados, o por el Belén de figuras inmensas que adornan y acompañan el visitante en el Paseo de la Florida.
Para comer, nos hemos inclinado por el Bingo Baskonia, situado en la Avenida de Gasteiz, cerquita del Palacio Europa. Es un lugar peculiar, puesto que como su nombre indica, se trata de un bingo, pero al mediodía sirven comidas, y muy bien por cierto. Yo lo conocía porque en alguna ocasión había degustado su menú del día tras alguna que otra reunión, pero hoy, al ser festivo, ofrecían un menú especial al precio de 19 euros, iva incluido.
El menú era impresionante, y siento no recordar los nombres exactos de todos los platos para que se os haga la boca agua. Simplemente comentar que consistía en tres primeros platos, sirviéndose todos. En el menú se decía que era "de picoteo", pero la verdad es que son raciones generosas. De segundo se servía presa ibérica, chuleta o bacalao, a elegir. Nosotros hemos optado por la presa ibérica, servida con mermelada de higo y pastel de patata con reducción de Pedro Ximénez, y chuleta de ganado con piperrada. Y de postre, hemos optado por el mousse crujiente de chocolate y la tulipa con crema de mango. Delicioso.
Hay que añadir el excelente servicio y las características de local, amplio, sin humos de tabaco, al menos perceptible, y muy bien ventilado. Sin duda, excelente elección.
A quién no le gusta la buena mesa, un buen ambiente, un espacio de encuentro e intercambio con otras culturas, con otras formas de pensar, tan enriquecedor... A menudo viajamos o hacemos escapadas por aquí cerca que nos dejan buen sabor de boca. Queremos dejar reflejo de ellas aquí, en este blog, para compartir con todos esos lugares que nos hicieron disfrutar, sin machacar nuestros bolsillos.
lunes, 6 de diciembre de 2010
domingo, 21 de noviembre de 2010
Bar Kike - U2 en Castro Urdiales
Ahora que ya está cociendo la polémica con esto de la nueva Ley Anti-Tabaco, y el clamor apocalíptico de muchos hosteleros que ven peligrar su negocio si el mismo no se ve teñido del aroma y color que deja la nicotina, queremos demostrar que "otra realidad es posible", de la mano del Bar Kike - U2.
El Bar Kike - U2 está en Castro Urdiales, y probablemente sea uno de los bares de pintxos y tapeo más conocido del entorno. No es un bar demasiado grande, pero su barra de pintxos es espectacular. Tampoco da más juego. Que yo sepa, no sirve desayunos, ni meriendas, no da pie a echar la partida porque no se prodiga en mesas... Tan sólo su barra alargada plagada de exquisitas viandas, y un buen surtido de bebidas espirituosas (o no), para regar el gaznate mientras se regocijan nuestras papilas gustativas con esos sabrosos pintxos.
Este bar está siempre de bote en bote. Incluso en días desapacibles como el de hoy, los que no cabían se arremolinaban junto al barril que adorna su entrada para seguir disfrutando de su gastronomía en miniatura.
En el Bar Kike - U2 está prohibido fumar. Yo no veo que haya repercutido negativamente en su caja. Es más, nosotros ahora vamos mucho más, en detrimento de otros donde sí está permitido el tabaco, puesto que con la peque buscamos un ambiente mucho más sano.
Y no es el único bar del pueblo donde está prohibido tan respetable hábito. Lo cual es de agradecer, sobre todo para los que tenemos otros. Hábitos, me refiero.
El Bar Kike - U2 está en Castro Urdiales, y probablemente sea uno de los bares de pintxos y tapeo más conocido del entorno. No es un bar demasiado grande, pero su barra de pintxos es espectacular. Tampoco da más juego. Que yo sepa, no sirve desayunos, ni meriendas, no da pie a echar la partida porque no se prodiga en mesas... Tan sólo su barra alargada plagada de exquisitas viandas, y un buen surtido de bebidas espirituosas (o no), para regar el gaznate mientras se regocijan nuestras papilas gustativas con esos sabrosos pintxos.
Este bar está siempre de bote en bote. Incluso en días desapacibles como el de hoy, los que no cabían se arremolinaban junto al barril que adorna su entrada para seguir disfrutando de su gastronomía en miniatura.
En el Bar Kike - U2 está prohibido fumar. Yo no veo que haya repercutido negativamente en su caja. Es más, nosotros ahora vamos mucho más, en detrimento de otros donde sí está permitido el tabaco, puesto que con la peque buscamos un ambiente mucho más sano.
Y no es el único bar del pueblo donde está prohibido tan respetable hábito. Lo cual es de agradecer, sobre todo para los que tenemos otros. Hábitos, me refiero.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Canales 2.0
Hoy se ha celebrado el II Encuentro de Bloggers de Getxo, en el Conservatorio de Las Arenas (Getxo). Como colofón de la primera tarde del encuentro, Fernando Canales nos ha deleitado con una de sus creaciones, y, además, con una a mi juicio excelente charla sobre las especias objeto de la creatividad.
La creación consistía en una especie de yema de huevo frito pero de azafrán, cardamomo y vainilla. Por lo visto, aplicándoles un tratamiento conocido desde hace más de un siglo, pero patentado ahora por Adríá (en fin), la creación se convertía en esa especie de huevo, que al entrar en la boca explotaba en un marasmo de sabores. La experiencia me ha parecido curiosa, innovadora, sugerente, y digna de ser repetida. Y no sólo por el placer de las papilas gustativas, sino por todos los prolegómenos, la explicación a cargo de su cocinero, el compartir el descubrimiento con el resto de asistentes al encuentro.
Un encuentro IMPRESIONANTE.
La creación consistía en una especie de yema de huevo frito pero de azafrán, cardamomo y vainilla. Por lo visto, aplicándoles un tratamiento conocido desde hace más de un siglo, pero patentado ahora por Adríá (en fin), la creación se convertía en esa especie de huevo, que al entrar en la boca explotaba en un marasmo de sabores. La experiencia me ha parecido curiosa, innovadora, sugerente, y digna de ser repetida. Y no sólo por el placer de las papilas gustativas, sino por todos los prolegómenos, la explicación a cargo de su cocinero, el compartir el descubrimiento con el resto de asistentes al encuentro.
Un encuentro IMPRESIONANTE.
miércoles, 20 de octubre de 2010
El txoko de la integración
El pasado domingo disfrutamos de una agradable comida en el txoko de la integración, un espacio que la organización Goiztiri pone a disposición del gran público para poder degustar comida marroquí o de otros países, preparada por personas autóctonas. Entiendo que es una ocasión excelente para conocer otras culturas de la mano de la gastronomía, buen canal de comunicación en un país como el nuestro, de buen comer y mejor beber.
Sin embargo, y como nos explicó el coordinador al recibirnos en el local, lo cierto es que son pocos los que se atreven a acercarse, no yendo más allá de conocidos o de personas que, como yo, están de alguna manera implicadas con el mundo de la inmigración. Ciertamente es una lástima, porque además de ser una iniciativa muy interesante, no deja de ser un local acogedor para disfrutar de un buen rato con amigos o familia, lejos del bullicio de bares o restaurantes, y además ideal para ir con niños.
Esperamos que la referencia en este blog pueda servir de acicate para que más de uno se atreva a degustar el cuscús, el tajín, o como se escriba, y sus dulces árabes acompañados de un delicioso té.
Ya nos contaréis.
Sin embargo, y como nos explicó el coordinador al recibirnos en el local, lo cierto es que son pocos los que se atreven a acercarse, no yendo más allá de conocidos o de personas que, como yo, están de alguna manera implicadas con el mundo de la inmigración. Ciertamente es una lástima, porque además de ser una iniciativa muy interesante, no deja de ser un local acogedor para disfrutar de un buen rato con amigos o familia, lejos del bullicio de bares o restaurantes, y además ideal para ir con niños.
Esperamos que la referencia en este blog pueda servir de acicate para que más de uno se atreva a degustar el cuscús, el tajín, o como se escriba, y sus dulces árabes acompañados de un delicioso té.
Ya nos contaréis.
domingo, 10 de octubre de 2010
Café Boulevard
Hoy vamos a hablar de un café que constituye un referente en Bilbao, y cuyo anuncio de cierre (por suerte finalmente frustrado), nos sentó a algunos como un auténtico mazazo, y un robo de numerosos gratos momentos de nuestra "primera" juventud. Nos referimos al Café Boulevard.
Estuvimos el otro día con ocasión de una comida familiar, así que degustamos su menú de fin de semana, que no llega a 20 euros por persona, con el IVA incluido.
El local mantiene su halo de nostalgia y tertulia con buen café que tanta fama le dio, y para las comidas dispone de un comedor para fumadores y otro para no fumadores. Nos inclinamos por este último, y aquí encontramos la primera pega, ya que hay un sinfín de escaleras, lo que mi abuela, ya octogenaria, padeció en extremo. Y nosotros padres primerizos y con bebé a cuestas, pues también, que la peque pesa lo suyo, y la sillita, otro tanto.
El comedor para no fumadores es pequeño, se nota que todavía este clan no ha calado hondo en el sector hostelero, y temen que sus cajas registradoras se resientan si dan más cancha al mundo sin humo. A todos ellos, les recomiendo una visita al bar de pintxos U2, en Castro Urdiales: llenazo todos los días con excelente barra... y sin un cigarrito. Ahí queda.
Continuando con el comedor, no tenía ni una ventana abierta, así que hacía bastante calor. Al final nos terminamos acostumbrando, pero bueno, no resultaba muy cómodo.
En cuanto al menú, estuvo bien, personalmente me esperaba algo más elaborado, y un mejor servicio (el vino nos lo sirvieron casi al vuelo, y nos regaron los platitos del pan y el mantel), pero en términos generales, no estuvo mal. Degustamos de primero un hojaldre relleno de txangurro, un surtido de ibéricos, y una especie de revuelto de hongos y foie. En cuanto a los segundos, unos se inclinaron por el magret de pato, otros por la ternera, y otros como yo por la lubina. El postre ganó por goleada, casi todos a por el brownie, que a mí no me gustó demasiado, los he probado mejores (aún me acuerdo del que probé en un restaurante en Madrid, cerca del Bernabéu, lástima que fuera más joven y sin blog para anotarlo...).
Al salir, una última sorpresa, cual es la coctelería fashion que descubrimos en la búsqueda de un cuarto de baño (que tiene varios). Merece la pena siquiera bajar para echar un ojo.
En resumen, un local que mantiene la tradición que le dio fama. Aunque para tomar un menú del día prefiero muchos otros restaurantes del Botxo.
Estuvimos el otro día con ocasión de una comida familiar, así que degustamos su menú de fin de semana, que no llega a 20 euros por persona, con el IVA incluido.
El local mantiene su halo de nostalgia y tertulia con buen café que tanta fama le dio, y para las comidas dispone de un comedor para fumadores y otro para no fumadores. Nos inclinamos por este último, y aquí encontramos la primera pega, ya que hay un sinfín de escaleras, lo que mi abuela, ya octogenaria, padeció en extremo. Y nosotros padres primerizos y con bebé a cuestas, pues también, que la peque pesa lo suyo, y la sillita, otro tanto.
El comedor para no fumadores es pequeño, se nota que todavía este clan no ha calado hondo en el sector hostelero, y temen que sus cajas registradoras se resientan si dan más cancha al mundo sin humo. A todos ellos, les recomiendo una visita al bar de pintxos U2, en Castro Urdiales: llenazo todos los días con excelente barra... y sin un cigarrito. Ahí queda.
Continuando con el comedor, no tenía ni una ventana abierta, así que hacía bastante calor. Al final nos terminamos acostumbrando, pero bueno, no resultaba muy cómodo.
En cuanto al menú, estuvo bien, personalmente me esperaba algo más elaborado, y un mejor servicio (el vino nos lo sirvieron casi al vuelo, y nos regaron los platitos del pan y el mantel), pero en términos generales, no estuvo mal. Degustamos de primero un hojaldre relleno de txangurro, un surtido de ibéricos, y una especie de revuelto de hongos y foie. En cuanto a los segundos, unos se inclinaron por el magret de pato, otros por la ternera, y otros como yo por la lubina. El postre ganó por goleada, casi todos a por el brownie, que a mí no me gustó demasiado, los he probado mejores (aún me acuerdo del que probé en un restaurante en Madrid, cerca del Bernabéu, lástima que fuera más joven y sin blog para anotarlo...).
Al salir, una última sorpresa, cual es la coctelería fashion que descubrimos en la búsqueda de un cuarto de baño (que tiene varios). Merece la pena siquiera bajar para echar un ojo.
En resumen, un local que mantiene la tradición que le dio fama. Aunque para tomar un menú del día prefiero muchos otros restaurantes del Botxo.
domingo, 29 de agosto de 2010
Monasterio de Valvanera
Hace pocos días estuve allí con mi familia y comprobé que seguía siendo el mismo sitio hermoso lleno de visitantes que había visitado en otras ocasiones.
Aunque algunas veces tras visitar el monasterio nos íbamos a comer a los merenderos de la zona cuando aún se podía hacer fuego (hace años que no se puede), normalmente comíamos en la hospedería del monasterio.
La hospedería, no teniendo una carta variada, tenía varios platos exquisitos que hacían más que merecido en viaje hasta allí. Sin embargo, de unos años a esta parte se ha convertido en un simple bar de menú del día con muy poca variedad y un precio excesivo para lo que te dan (por ejemplo de postre: helado de tarrina, no hay tartas y casi nada es casero).
Por tanto, si no lo conoces la visita al monasterio es altamente recomendable por lo que representa, pero la comida, si os gusta comer bien, mejor hacerla en alguno de los pueblos cercanos donde te dan más y mejor por menos.
sábado, 21 de agosto de 2010
Tentaciones
Desde que conozco a mi marido llevo visitando Ezcaray, agradable descubrimiento especialmente para el estómago. Supongo que más que uno conocerá su variedad de pintxos, y restaurantes para bien comer tras una dura jornada montañera, esquiadora, cazadora, o simplemente, holgazaneadora (que también cansa lo suyo...).
Sin embargo, una de las cosas que faltaban era una pastelería de referencia, que siempre es de buen gusto terminar una comida espectacular con un dulce pastel, que anima las sobremesas.
El pasado año si no me equivoco, abrieron la pastelería Tentaciones, junto al Club de la Tercera Edad. Es una pastelería pequeña, que elabora directamente todos sus productos. Tal vez por ello no se prodiga en cantidades, y hay que madrugar o encargar para poder pillar lo mejor del sitio. Que por cierto es difícil identificar, ya que todo está buenísimo.
Nosotros nos iniciamos con la trenza de frutas y hojaldre, que otros se han apresurado en copiar. Pero tampoco hay que perderse la pantxineta. O los pastelitos de bizcocho y almendra. O sus pastas de té.
Nos quedan por probar sus naranjas confitadas con chocolate, y las piedras del Oja, dulce registrado como marca que se suma a los muchos que pueblan el mapa gastronómico de La Rioja. Pero mejor los probamos un poco más tarde, cuando la peque nos deje hacer más ejercicio, que si no vamos a echar una panza poco recomendable :-).
Sin embargo, una de las cosas que faltaban era una pastelería de referencia, que siempre es de buen gusto terminar una comida espectacular con un dulce pastel, que anima las sobremesas.
El pasado año si no me equivoco, abrieron la pastelería Tentaciones, junto al Club de la Tercera Edad. Es una pastelería pequeña, que elabora directamente todos sus productos. Tal vez por ello no se prodiga en cantidades, y hay que madrugar o encargar para poder pillar lo mejor del sitio. Que por cierto es difícil identificar, ya que todo está buenísimo.
Nosotros nos iniciamos con la trenza de frutas y hojaldre, que otros se han apresurado en copiar. Pero tampoco hay que perderse la pantxineta. O los pastelitos de bizcocho y almendra. O sus pastas de té.
Nos quedan por probar sus naranjas confitadas con chocolate, y las piedras del Oja, dulce registrado como marca que se suma a los muchos que pueblan el mapa gastronómico de La Rioja. Pero mejor los probamos un poco más tarde, cuando la peque nos deje hacer más ejercicio, que si no vamos a echar una panza poco recomendable :-).
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